Es un patio muy pequeño, de forma irregular. Los edificios que lo rodean no tienen más de tres plantas y todos tienen cubiertas de teja curva roja. Sólo a medio día y en un rinconcito privilegiado, da el sol. Desde mi ventana veo la clase de 5 años, con sus flores y mariposas de colores en la puerta de cristal como homenaje a la primavera. Veo la escalera del colegio, el tejado del campanario, los equipos de aire acondicionado sujetos a la pared, ropa tendida. El patio siempre está lleno, de golondrinas que dan vueltas y más vueltas (y temo que alguna se salga por la tangente y entre disparada por la ventana de mi habitación), un pajarito normal (un gorrión, creo) que parece albino, olor a mamá que cocina, canciones y guitarras, niños en el recreo, niños jugando al fubol por la tarde, gritos, risas, profesoras que dan palmas y llaman a clase, catequesis, coros, scouts, reuniones parroquiales... es un patio diminuto, pero está lleno de vida.
La Emperatriz — 08-05-2006 11:57:03
Baobab — 08-05-2006 14:18:39
elena — 08-05-2006 17:06:40