Analiza sintácticamente:
Esta semana he ido al cine tres días.
En los últimos tres días he ido al cine tres días.
Qué voy a hacerle yo, si los hados me mandan todas las películas de golpe, si tengo la suerte de tener gente a la que prometérselas y soy adicta a las palomitas de maíz...
Anteayer, "La vida secreta de las palabras". No la había visto hasta entonces y entre el nombre de este mi blog y la película, cualquier parecido es pura coincidencia. El nombre me lo donó elena, a quien algún duendecillo habría informado de lo bien que se dan las pelusas bajo mi cama (y en nuestro piso en general) y como pelusa es una palabra blandita que mira desde la penumbra me lo quedé encantada.
Elena es una de esas personas un poco mágicas. Hoy hemos estado en un jardín secreto, aunque las flores envidiosas no nos hayan dejado entrar y en una tetería de colores donde nos hemos vuelto invisbles.
Luego hemos ido a ver "Brokeback mountain" y hemos cenado palomitas (una -palomita- traviesa viajó hasta el ombligo de elena y casi muere ahogada en lágrimas, pero esa es otra historia y debe ser contada en otro blog).
Y luego conversación un poquito filosófica sobre flechazos, gente que no solo no es feliz sino muy desgraciada y lo terrible que tiene que ser que alguien a quien quieres se case contigo sin quererte.
Y dibujos, y bufandas de colores, un señor de ojos azules que nos miraba raro en el autobús, una equis que marca el lugar (aunque creo que salgo yo ganando, ¿eh, elena?) y una teoría pendiente sobre pájaros en la cabeza.
Va. Venga. Voy a destripar mi bonita metáfora por no saber escribirla, como la gente que no sabe contar chistes:
Tenemos le cerebro, ¿no?, que es la jaula y unos pajarillos encerrados, que son pensamientos inminentes o cosas que tenemos que hacer.
Tú, el dueño de la jaula, sabes que los pajarillos están ahí, probablemente podrías, con tiempo, recontarlos y encontrarlos a todos. Pero si hay un momento de confusión y todos revolotean agitados, puede que no seas capaz de distinguir y encontrar a uno de los pajarillos en concreto. De vez en cuando, los pajarillos, alborotados, chocan contra la jaula, cuando menos te lo esperas. Por ejemplo, estás apunto de dormirte y ¡zás! "¿He puesto el despertador?". Sobresalto. Enciendes la luz, lo compruebas y vuelves a dormir...y ¡zás! otro pajarraco "¡Mañana tengo que llamar al dentista!" (por ejemplo). Es ahi cuando viene la lista. Porque si todos los pajarillos tuvieran su chip y su gps y estuvieran perfectamente catalogados, cuando chocasen contra la jaula les dirías... "ya sé quién eres, estás en la lista", evitandote sobresaltos. ¿Me he explicado?
Mi madre y mi hermano no lo entendieron... ¿será que ellos no tienen pájaros? ¿O que los tienen sueltos?
Un besito
elena.. — 11-02-2006 18:37:27